domingo, 20 de octubre de 2013

Clemencia

Caer y levantarse es de lo más común,
pero les juro que esta caída me ha dejado 
fracturado mi orgullo, colapsada mi dignidad 
y por los suelos mis virtudes.

Llora mi interno y no veo la forma de que

 pase la noche para ver un nuevo día, mis 
ojos se han perdido en la obscuridad y el
sentimiento de miedo acecha mi corazón.
 
Dios solo en ti confió, no permitas que 

sucumba ante la obscuridad, rescata
lo que queda de mi espíritu y permite 
que siga a tu servicio.

Aut. oswalslas